el día que me dijiste adiós, me dijiste chau
me dijiste “quédate a dormir”
las horas pasaron de prisa
y tu grito ahogaba la sonrisa
de mis ojos, llenos de marfil
es tan fácil atarse a lo que no es seguro
es tan duro tratar de escupir al futuro
en la cara y contar el cuento
no te miento si te juro “lo siento”
no te escondo que lo único que me queda
es lo que me deja el viento
para qué vamos a llorar lo perdido
para qué desear tu cuerpo
tendido en mi cama
a pesar del tiempo
yo te juro que mi corazón no es puro
pero es duro: se dobla, se parte,
se tuerce y se banca de todo
con cada amor que siento
el día que me dijiste adiós, me dijiste chau
me dijiste “déjame dormir”…
Es muy fuerte.
Dejala dormir!!
Hay que buscar la que está despierta