Desde el fondo

ebrio en el ensueño de recordarte,
deshojo las lentas horas con las manos,
acariciando el pasado que me deja
en un rincón, sin rostro, abandonado.

te has galvanizado a mi mirada,
enarbolando la indiferencia como un hacha,
decapitando cada ruego, cada gesto
con el que me voy perdiendo el respeto.

muerto soy, de una muerte penosa
ni siquiera a mi entierro yo he venido,
por no ver cómo florecen ausencias
alrededor de mi féretro inhabitado.

pero brillan en la niebla de mis días
unos ecos, una insospechada ternura…
¿qué tan firmes serán los pasos
del que viene a pagar mi rescate?

Advertisement

There are no comments on this post.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.