Sin querer

Haberte conocido fue un error
la más preciosa equivocación,
entre una nada y otra verte correr,
no pude evitar echarlo a perder.

Siempre miento cuando hablo
nunca digo adiós cuando parto
sólo me quedan cenizas en las manos
y el sabor de tu corazón.

Si una tarde veo tu sombra
dejame ser la voz que te nombra
y en tus brazos regalarte
lo que quedó de mi corazón.

Haberte conocido fue un error
la más preciosa equivocación.

Anuncios

2 comentarios

  1. De los errores tambien se aprende… aunque duela…

  2. hay errores que volvería a cometer con ganas…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: